El cáncer del hígado: síntomas y diagnóstico

El cáncer del hígado crece silenciosamente sin causar síntomas hasta que llega a un estado avanzado. No hay pruebas de laboratorio específicas para detectarlo cuando empieza a crecer y los tumores pequeños son difíciles de palpar en exámenes físicos.

Por otro lado, las personas con mayor riesgo de padecer este cáncer, como aquéllos con cirrosis o hepatitis viral crónica, podrían beneficiarse de pruebas de detección si su condición empeora sin razones aparentes. Estas pruebas incluyen:

Prueba de la alfa-fetoproteína (AFP) en la sangre: la AFP no se encuentra en la sangre de adultos normalmente, pero puede aparecer cuando hay cáncer en el hígado. También puede aparecer cuando el hígado sufre otras enfermedades diferentes al cáncer o en el caso de cáncer en otras partes del cuerpo. Si el paciente tiene AFP en la sangre, el médico puede recomendar otras pruebas para determinar la causa

Ultrasonido: este examen utiliza ondas de sonido para crear imágenes del interior del cuerpo. El paciente reposa horizontalmente en una mesa mientras el médico mueve el instrumento sobre el abdomen y observa las imágenes en una pantalla. El procedimiento no causa dolor y no requiere preparación previa. El ultrasonido puede ayudar a revelar tumores creciendo en el hígado, los cuales pueden ser cancerosos o no-cancerosos. Si se detectan tumores, el médico puede recomendar tomar una muestra para determinar si el crecimiento es benigno o maligno

Síntomas

Los tumores en estado avanzado pueden revelar su presencia produciendo una serie de síntomas, pero otras dolencias pueden causar los mismos síntomas por lo que padecerlos no significa que se deben a cáncer del hígado. Estos síntomas no se deben ignorar ya que pueden indicar a presencia de otros problemas que merecen atención inmediata:

Fiebre

Nauseas y vómitos

Un bulto debajo de las costillas derechas (hígado) o el lado izquierdo (el bazo)

Abdomen hinchado

Perder peso sin intención

Constante falta de apetito

Sentirse lleno después de una comida pequeña

Dolor en el abdomen o en la paletilla del hombro derecho

Ictericia: piel y el blanco de los ojos toman color amarillento

La consulta médica

Prepárate para obtener el mayor beneficio de tu consulta médica pensando con anticipación las respuestas a preguntas como las siguientes:

¿Dónde te duele exactamente?

¿Dónde sientes un bulto?

¿Desde cuándo tienes los síntomas?

¿Sufres de cirrosis o de hepatitis? ¿Desde cuándo?

¿Tienes algún familiar con cáncer?

Es normal sentirse nervioso durante la visita. Tal vez podrías ir con un familiar o amigo de tu confianza para que te apoye y te ayude a tomar nota de lo que dice el médico.

Exámenes de diagnóstico

Además de hacerte una serie de preguntas, el médico te hará un examen físico y puede recomendar pruebas como las siguientes:

Pruebas de laboratorio

Prueba de la alfa-fetoproteína: este compuesto aparece usualmente en la sangre en niveles altos cuando hay cáncer del hígado

Pruebas de imágenes

Estas pruebas permiten visualizar la presencia del tumor, y ayudan al médico a determinar dónde se localiza exactamente, cuántos hay y de qué tamaño y si se encuentran solamente en el hígado o si se han diseminado a otros órganos (metástasis).

Ultrasonido: utiliza ondas de sonido para crear una imagen del hígado que puede revelar la presencia del tumor

Resonancia magnética: en este caso se utilizan ondas de radio y magnetos poderosos para crear las imágenes internas las cuales se observan en una pantalla. La Sociedad Americana contra el Cáncer considera esta técnica muy útil para detectar cáncer del hígado. El equipo tiene la forma de un túnel en el que la persona reposa durante el proceso, el cual se realiza en un hospital o una clínica, no es doloroso y no requiere preparación previa. Se regresa a casa el mismo día

Tomografía computarizada: en este caso se utilizan rayos-X para crear la imágenes internas, las cuales parecen rebanadas de una barra de pan. Las imágenes ayudan a ubicar el tumor y a estimar el tamaño y número

Otros métodos:

Laparoscopía: consiste en introducir un tubo delgado con una luz y una cámara dentro del cuerpo para ver directamente al hígado. El tubo se introduce por un corte o incisión pequeña en el abdomen, la cual se puede utilizar para tomar una muestra del tejido del tumor para hacer una biopsia

Biopsia: esta es la mejor manera de saber si el tumor es canceroso. Consiste en estudiar una muestra del tejido del tumor bajo el microscopio. La muestra puede tomarse durante la laparoscopía o con una aguja hueca para aspirar tejido del tumor a través del abdomen. Para saber si el tumor es cancerosos, el patólogo especializado en cáncer compara la apariencia de las células del tumor con tejido normal y reportará sus resultados a tu médico

Estos exámenes permiten al médico darte un diagnóstico y, si se trata de cáncer, determinar el estadio o grado de desarrollo del tumor y el mejor tratamiento. Si está empezando y solo ha crecido en el hígado, las probabilidades de eliminarlo son mayores que si el tumor ha crecido y ha hecho metástasis, es decir si se ha diseminado a otros órganos como los pulmones.

Cáncer del pene: diagnóstico

Si tienes síntomas de cáncer de pene acude al médico para que te examine y diagnostique el problema.

Si la piel del pene ha cambiado su apariencia tanto en textura como en color, o si han aparecido bultos, verrugas, llagas, ampollas o parches blancos, consulta con tu médico. Si tienes dolor o irritación, dile al médico que te examine.  

Si bien es cierto que muchos hombres se avergüenzan de hacer este tipo de examen, también lo es el que el cáncer es una enfermedad que es más fácil de curar cuando se diagnostica temprano.

Los síntomas del cáncer de pene pueden deberse a otras causas que no son cáncer, pero de todas maneras merecen ser examinados por el médico. El es el único que puede dar un diagnóstico.

Diagnóstico temprano salva vidas

Cuando el cáncer se diagnostica temprano usualmente se puede eliminar con poco o ningún daño al pene. Si se diagnostica cuando el cáncer está avanzado, es posible que haya que eliminar parte o todo el pene y además administrar otros tratamientos para el cáncer.

Pasos del diagnóstico

Durante la visita médica, el médico hará un examen físico y tal vez ordene algunas pruebas específicas.

La visita médica incluye una entrevista durante la cual el médico hará preguntas sobre los síntomas y sobre los posibles factores de riesgo

El médico examinará el área genital cuidadosamente buscando señales de cáncer de pene u otros problemas

Si el médico encuentra evidencia física que sugieran cáncer de pene, solicitará otros exámenes

Otras pruebas que ayudan al diagnóstico

Biopsia del tejido del pene: esta prueba permite determinar directamente si la anormalidad observada en el pene se debe a crecimiento canceroso. Para hacer la biopsia, el médico toma una muestra del tejido sospechoso y lo envía a un laboratorio de patología. El patólogo es un especialista en examinar tejidos bajo un microscopio para determinar la presencia de cáncer en base a la apariencia de las células de la muestra.

Biopsia de los ganglios linfáticos: en los casos de cáncer avanzado, las células transformadas pueden escapar el tumor original y pasar a los ganglios linfáticos que rodean el pene (metástasis).( La presencia de células cancerosas en los ganglios se determina mediante una biopsia de los ganglios linfáticos.

Pruebas de imágenes o ultrasonido: si el médico sospecha que el cáncer se ha diseminado fuera del pene puede ordenar  exámenes e imágenes como tomografía computarizada, pruebas de resonancia magnética o de ultrasonido. Estos estudios ayudan a determinar cuánto se ha diseminado el cáncer, es decir, el estadio en el que se encuentra. Esto es importante saberlo porque determina en gran medida el tratamiento.

Diagnóstico

Los resultados del examen físico, de las pruebas de laboratorio y de imágenes le permiten al médico determinar el estadio de desarrollo del cáncer.

Los estadios del cáncer de pene :

Estadio 0: las células tienen apariencia anormal como verrugas pero no son cancerosas todavía. Estas células pueden seguir creciendo y convertirse en cancerosas.

Estadio I: el crecimiento es canceroso y ha crecido debajo de la piel  pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos o por la sangre.

Estadio II: el cáncer se ha diseminado por debajo de la piel y hasta otros tejidos más profundos; puede haber entrado la uretra y en los ganglios linfáticos

Estadio III: el cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático

Estadio IV: el cáncer se ha diseminado a ganglios linfáticos u otros tejidos del cuerpo lejos del pene

En base a el estadio y la salud general del paciente, el médico recomendará el tratamiento.

 

El cáncer del estómago: síntomas

El cáncer del estómago, también llamado cáncer gástrico, es uno de los cuatro tipos de cáncer que afecta más a la población hispana que vive en Estados Unidos que a las otras poblaciones blancas, no hispanas. Los otros cánceres son el del hígado, del cuello uterino o cervical y la vesícula biliar.

Las estadísticas

La Sociedad Americana contra el Cáncer estima que en el 2012 1.700 hombres hispanos y 1.300 mujeres hispanas recibirán el diagnóstico de cáncer del estómago. Estos números son cerca del doble de lo que ese espera para la población no hispana.

Aproximadamente 900 hombre y 700 mujeres, alrededor de la mitad de aquéllos diagnosticados, perecerán debido a este cáncer.

El cáncer del estómago es un factor importante en la salud de los hispanos, por lo que es importante saber cuáles son los síntomas y los factores que aumentan el riesgo de padecerlo.

Síntomas

El cáncer del estómago usualmente no causa síntomas cuando empieza, pero a medida que crece puede delatarse causando uno o más de los siguientes síntomas:

Sentirse hinchado luego de ingerir una comida pequeña

Dolor o molestia en el abdomen

Problemas al tragar

Nauseas, vómitos

Vomitar sangre o tener sangre en las heces

Pérdida de peso sin intención

En muchos casos estos síntomas no se deben a cáncer, pero de todas maneras pueden indicar otros problemas de salud serios, como por ejemplo, úlceras o infecciones. Si presentas uno o más de los síntomas anteriores por más de unos días, consulta con tu médico para que te diagnostique y te prescriba un tratamiento.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo aumentan la probabilidad de que la persona padezca del cáncer, pero no lo garantizan. En muchos casos las personas que tienen uno o más de los factores de riesgo no padecen de la enfermedad, al igual que hay personas que padecen del cáncer sin tener los factores de riesgo.Lo recomendable es estar al tanto de cuáles son los factores de riesgo y, si los tienes, menciónaselos a tu médico durante tu próxima visita. Consúltale si te recomendaría hacer alguna prueba de detección en base a los factores de riesgo que presentas.

Los factores de riesgo del cáncer del estómago incluyen:

Infección con la bacteria Helicobacter pylori: esta bacteria infecta la cubierta interna del estómago (llamada mucosa), y causa inflamación y úlceras. La infección con H. pylori es común a nivel mundial. El Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC, iniciales en inglés) estima que aproximadamente dos tercios de la población mundial tiene la bacteria en sus cuerpos. El porcentaje de la población infectada es mayor en los países en vías de desarrollo que en los países desarrollados.En muchos casos la bacteria no causa enfermedades, incluyendo el cáncer. Tener la bacteria no significa que la persona padecerá de cáncer, pero indica que puede tener un riesgo hasta ocho veces mayor de padecer cáncer del estómago que aquellas personas que no tienen la bacteria. La infección con H. pylori es tratable con antibióticos.

Inflamación del estómago por largo tiempo: bien sea causada por gastritis crónica o por anemia perniciosa. Igualmente, las personas a las que se les ha eliminado todo el estómago o parte del mismo puede padecer de inflamación, la cual aumenta el riesgo de padecer cáncer años después

Fumar: los fumadores duplican su riesgo de padecer cáncer del estómago

Historia familiar: si tienes uno o más parientes cercanos, como tus padres, hermanos o hermanas o hijos con este cáncer, el riesgo de padecerlo tu aumenta

Consumir una dieta rica en carnes o pescados ahumados, salados o verduras preservadas en vinagre

Falta de actividad física y obesidad pueden aumentar el riesgo de padecer este cáncer

El cáncer del estómago es más común:

Después de los 50 años

En los estados Unidos, entre los hispanos y en los de raza negra, en comparación con los de raza blanca que no son hispanos

En los hombres que en las mujeres

Si eres hispano con uno o más de los factores de riesgo indicados, consulta con tu médico sobre la posibilidad de realizar pruebas de detección antes de que aparezcan síntomas. Mientras más pronto se detecte, mayor es la posibilidad de curarlo.

La bacteria H. pylori aumenta el riesgo de cáncer del estómago  Cómo se contagia la bacteria, síntomas de infección y tratamientos

Cerca de dos millones de los 13 millones de casos nuevos de cáncer que ocurren en el mundo cada año de deben a infecciones causadas por virus, macro-parásitos (como el que causa malaria), y una bacteria.

De estos dos millones de casos de cáncer, 1,9 millones son causados por el virus papiloma humano, los virus de la hepatitis B y C, y la bacteria del estómago, Helicobacter pylori.

La proporción de cánceres causados por infección tiende a ser más alta en los países en vías de desarrollo (23%) que en los países desarrollados (7%).

En ciertas partes del mundo esta proporción es aún más impresionante; en áreas al sur del Sahara, los cánceres del hígado y del estómago en los hombres representan el 80% del total de los casos.

Estas infecciones presentan problemas por sí mismas-fiebres, nauseas, vómitos, pérdida de peso-pero también pueden causar cáncer a largo plazo si no se tratan efectivamente.Infección con H. pylori es la causa primaria del cáncer del estómago.Un análisis combinado de 12 estudios encontró que el riesgo de padecerlo es entre seis y ocho veces mayor en las personas infectadas con esta bacteria que en las que no están infectadas.Este cáncer es el segundo que causas más muertes a nivel mundial, matando cerca de 740.000 personas en 2008. El cáncer del estómago es menos común en Estados Unidos y en otros países occidentales que en Asia o Suramérica.El cáncer tiene la bacteria, pero tener la bacteria no siempre causa el cáncer.Al menos la mitad de la población mundial está infectada con H. pylori, es decir 3.500 millones de personas, pero solo 2% de estas infecciones causan cáncer del estómago.La infección con H. pylori puede tratarse con antibióticos y esto reduce el riesgo de padecer el cáncer.¿Cómo se contrae la bacteria H. pylori?La mayoría de las personas entran en contacto con la bacteria cuando son niños. En Estados Unidos es más común contraer la infección en edad adulta.El riesgo de contraer la infección aumenta en las siguientes condiciones:

Vivir en una casa donde vive mucha gente.
Vivir en un lugar donde no hay una fuente consistente de agua caliente que ayude a mantener el sitio limpio.
Vivir en un país donde hay mucha gente y condiciones sanitarias reducidas.
Vivir con una persona que tiene una infección con H. pylori.
El contagio puede ocurrir de las siguientes maneras:

Persona a persona mediante contacto directo con saliva, vómito o heces.
Consumiendo alimentos o agua contaminada con la bacteria.
Síntomas de la infección.

La mayoría de las personas infectadas con H. pylori no tienen ningún síntoma, pero cuando ocurren pueden incluir los siguientes:

Nauseas.
Vómitos.
Dolor o ardor en el abdomen.
Eructar con frecuencia.
Sentir el abdomen hinchado.
Pérdida de peso.
Consulta con tu médico si los síntomas anteriores no desaparecen en unos días o si empeoran.

Recuerda: la infección con H. pylori puede causar cáncer del estómago, pero la infección puede tratarse exitosamente con antibióticos, reduciendo así el riesgo de padecer el cáncer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *